26 de octubre de 2008

Vidas
























Se ahogan vidas en aguas epidurales
vidas que pueden llegar y no se quiere
asfixias eternas de amoratadas bocas
sofocan deseos y vendan visiones.
Cada golpe certero raciona cromosomas
las mentiras embarazan de verdad.
Una vagina lujuriosa se satisface dos noches,
en cuarenta semanas y un día, se tejen tendones
vislumbran voces, marcan listas y nombres.
Mientras demoran en formarse los ojos
y el ombligo alimenta de sol los latidos
el pulso y el pálpito del conteo asoma
le cuesta, se retrae, sube y baja
no quiere escupirse con forcep ni cesárea
la vida se colma de ríos rojos
pero se detiene en anillos o rezos de ceniza
con cheques en blanco, barandillas de cunas
luces moscardadas, bolsas de suero y peligrosas pulseras.

25 de octubre de 2008

Silencio























Silencio en la puerta, en las ventanas,
en cada pestillo silencio duro y oxidado.
En las paredes silencio y sobre las tejas
un silencio amortajado cubriéndolo todo.
Silencio en voces agónicas y desmayadas
aquellas que no habitan allí
pero ladran sobre las murallas
como viejas casonas de lagartijas cargadas
Ni una letra danzando entre pasta negra
ni un tipeo mordaz escapando por el pasillo
todo era silencio lleno de voces y nada.
Silencio en la noria y en el balde cargado de terrones
todo colmado en tazas de silencio y pobreza.
En los pasillos sombras quietas como perros en sueño
y en las camas, sábanas blancas de silencio y deseo.
Todo es silencio de novedad sin novedad
pero guarda en todo aquello
ni una falta de silencio aprendido
silencio anterior y silencio final convenido.

17 de octubre de 2008

Procesión






















Todos iban con ramos, todos con aureolas
y yo iba desnuda cargando una mata de ortiga
me picaba a mí y se rascaban ellos.

16 de octubre de 2008

Suicidio por encargo























Tengo toda la tarde para disfrutar del ocio
para imaginar que los pájaros anidan en otras cabezas
que la mía carga frutas frescas por la mañana
y en las tardes todas se agusanan por falta de amoxicilina.
Voy bien en el conteo de las palabras que tienen acento final
para los que leen rascándose la cabeza con tenedores voy mal.
Paso largas horas mirando mosquitos en una lámpara vieja
la mitad de ellos carbonizados y con sus patas tiesas
la otra mitad sin alas y con un polvito brillante como última señal
nadie las llora, nadie las acompaña cuando vuelan en llamas
como kamikazes seguros de que encontrarán otras lámparas.
Pienso que quizás puedo escuchar mis dedos sobre el piano de cola
que no tengo, pero que sé que está olvidado en el subterráneo de una escuela.
Parezco loca escupiendo discursos en botellas con tapa rosca
dos cucharas con resto de manjar me hacen guiños de almíbar
ya comenzó el desfile de hormigas traicioneras de tierra.
¿quién les avisa que el dulce está listo después que se seca la baba?
Logro matizar voces y se van volviendo negras y malaonda
han dicho que mentirán hasta que la lengua carnosa
se pegue al suelo y que la cabeza cortada con calas blancas
rodará de maceta en maceta y reverdecerá con gotas de ají.
Mi rouge rojo, está expeliendo gotas rojas de ira
me he tiznado la cara con pasta de zapatos para camuflarme
y el ardor en los ojos no son lágrimas, son restos de algodón de azúcar
que comí por las pestañas, cuando besé ojos detrás de vitrales.
Mientras la rueda de alegría giraba con mis pies colgando
pensé.. quieren que muera, pero no me hieren, ni me tocan
quieren que muera, pero no me ensartan la daga
sólo encargan al tedio que me desplume lento, lento.
Las miradas se han propuesto suicidarme con respuestas envasadas
atornillo la tapa y se suelta, salen largas púas de hielo
blanco con mentiritas rosas, que le hago creer que creo
tanta vida es suficiente para ver tras el perico de los palotes.
¡qué me vienen con esas cancioncitas!
si la llave de sol no entra por la ventana
esa peste las cierra todas, sobre todos si el cantor es mudo.
De cuando en cuando estiro mis brazos y bostezo larga y ruidosamente
boto cuanta figurita esté cerca y cae justo la pestaña postiza
que mi perro come pensando que es una mosca.
Cuento los nudos de arriba, ¿se aburrieron ellos formados en línea?
apestados de tanto barro, pájaros picoteros, arañas pollito
pensaron en suicidar la vida, no, entonces yo menos
así que spleen de mierda mándate a cambiar a la chucha del mundo
que estoy lista para morir de natural muerte súbita
en una larga siesta caliente de flojera y lata.
Amados no toméis en cuenta este pecado
reconozco que el spleen provoca lúcidos estados de loquera.

3 de octubre de 2008

Te quise























Te quise tanto, tanto, tanto
tanto te quise, que mi tanto
fue de tanto en tanto
un tanto te quise, un tanto tan tanto
quizás fue así de tanto
tanto inmedible, tanto incontable
tanto tan tanto, de tanto en tanto.
Que alguien me diga si el tanto que te quise
se notó tanto como un tanto, tanto.
Te quise tanto, que te dí tanto
pero quizás tan sólo te quise tanto
como el tanto me quisiste
o como el tanto que no olvido tanto.
Porque de tanto en tanto se van los tantos
del corazón de los tantos a los casi no tanto.
Por qué se deslizan tanto esos tantos
que nos dieron tanto...
De tanto en tanto me consuelo tanto
pensando que mi tanto tal vez fue
tan tanto como tu tanto.

27 de septiembre de 2008

Pulso



















A veces uno cuenta el pulso en la mano muerta
y el son detenido se va quedando dormido
se acostumbra uno, parece que el sopor inunda
y una especie de tibio sueño termina por seducir
no veo, si miro tras las nubes, camélidos cruzando las dunas
pero detrás del biombo del suspiro, es seguro que hay deudas impagas
y el brazo acostumbrado a detener, ahogar y afligir está siempre de turno
a veces despierto cubierta de abrazos pulposos,
dejo abierta la compuerta donde comen peces con linternas
para enrostrarnos comparaciones ajenas
no sé a ud. a mi no me importa, que pulso tenga mi vida
ya he lavado tantas veces mis palabras
que no temo comerlas y tragarlas una a una
no puede uno, ir por la vida perdonando a todos
sería además de mal gusto pastorear lágrimas con cayados ajenos
me enseñaron mejor a escupir las bilis que hacer gárgaras con ellas.
Me siento a veces tan conforme con la aparente
mezquindad de mis bolsillos rotos,
que apenas veo los dedos de araña con sus hilos perfectos
creo que soy una más en esta larga tarea de tejer enmiendas.
Debe ser la tibieza de la nea primavera que me hace cariñitos
por la ventana abierta de mi rincón preferido, o el cansancio deja
la boca semiabierta y los ojos llenos de nubes empujadas por el solano
y un no sé que de palabras, que creen que van a dominarme
cuando en realidad, ni al pulso le importa teniendo charco donde latir.

30 de agosto de 2008

Mirada de estación






















Hace rato que mira insistentemente
intento mirar hacia otro lado
pero su vista continua fija, quemante
me gustaría estar más cerca y ver el fondo de sus ojos
persiste quieto como un cristal
no deja de mirar, no puede quitar sus ojos de mí
quizás es la primavera, que ronda en suspiros y miradas
pero es demasiado obvio, me ruborizo
me hace tararear " no puedo quitar mis ojos de ti"
la gente pasa y en esos momentos,
en que se interponen le miro
disimulo mirando alrededor y paseo mis ojos
de pronto se acerca una mujer, me indigno
me coquetea a mí, esperando a su dama
infiel, lacho de mierda, frívolo, coqueto eterno
de pronto ella comienza acariciarlo
tomándole del cuello le desviste lentamente
¿cómo?¿ delante de tanta gente?
lo inclina hacia atrás, logra recostarle
cierra la cortina y cuelga el letrero.
"Cambio de temporada"

15 de agosto de 2008

Hoja en blanco




















Aquí estoy frente a esta hoja blanca en blanco
blanca de arriba abajo
blanca, blanca, blanca de costado a costado
no quería mancharla con palabrerías
esperando que la noche de alguna manera me dejara pensar en algo
y nada, lleva cuatro horas en blanco inmaculado
y la miro, la miro, la miro
y ese algo, algo, algo, no asoma
pero no me apuro, no me acelero
algo, algo, algo vendrá
no es cotidiano que nada venga
pero me he dedicado a observar mi hoja
que de seguro es más mía cuando está en blanco, blanco, blanco
a la espera de algo, algo, algo
como el paciente pescador esperando que algo pique, pique, pique
es tarde, tarde, tarde y nada, nada, nada aparece
quizás las palabras me huyen como manadas de la lluvia
porque ha llovido incesantemente todo el día
y el viento no se ha quedado atrás de tanto invierno sostenido
estas últimas lluvias de agosto me han dejado atrapada con mi hoja blanca
desierta de voces y palabras
y no puedo irme esta noche abandonando el cuerpo sobre mi cama
sin antes haber depositado alguna palabra en mi extraña hoja blanca
tan blanca, superlativamente blanca
blanca y vacía como el corazón de la noche
sin luz, sin creación, sin prisma, sin palabras.
Quizás no tengo blanco que apuntar en mi hoja blanca
o quizás yo sea el blanco de mi blanca hoja en blanco.

14 de agosto de 2008

Boca arriba












Pensaba mientras duermes...
los muertos van siempre boca arriba y pies abajo
sería interesante ver algún día las piernas del difunto
o su espalda corvada de edades
el peso de la vida marcada en sus lomos.
Palpar traiciones clavadas a nivel de pleuras
las culpas azucaradas en la humedad del cuello.
Casi todos llevan ese día los zapatos nuevos
pero sería bueno que usaran el más gastado
herido con las piedras del camino pisado
con todas las mediasuelas que alcanzó la vida.
Sobre el reflejo del vidrio oliendo a cirio
buscamos el rostro que ya no mira
esos ojos que no disfrazan verdades
y el cabello izando cordilleras.
Para qué fijar la mirada en la boca que no besa
la nariz que no aspira flores de celofán marchitas
Insisto es mejor estar pies arriba despidiéndonos
y no como llegamos, cabeza arriba
expulsados por amor de madre o cesárea programada.

12 de agosto de 2008

Las primaveras de mi vida


























Las primaveras de mi vida cada vez demoran más
se enredan en espinos las madrugadas tibias.
Las primaveras yacen recostadas como larvas de miedo
pareciera que el capullo del árbol vecino recibe siempre la primera luz
que los tonos bailadores aparecen con más fuerza en el jardín ajeno.
Quizás el gigante egoísta se ha trepado en mi tapia
en las horas en que mi niña crece jugando fotolog.
Él no hace ruido pero insiste en bloquear la floresta
algunas aves intentan recostarse en nidos congelados
cantando la falsa melodía que despierta el hondo suspiro
que tengo albergado siempre como visita y jamás como huésped eterno.

Las primaveras de mi vida parece que han tomado feriado
se retardan en cristales, asomando en otras miradas
y mis fuentes no tardan en cerrar la noria del vacío.
Tengo tanto cardo de veranos pasado que sospecho que
ellos no dejan desenredar el canto de la madrugada tibia.
Primaveras de mi vida, acumuladas en ruegos y ortiga
por más que hurgue en el insondable caldero del universo
el paralelo que indica la curva del exacto tiempo
jamás se amiga con el centro del meridiano correcto
para indicar que el sol se acerca a mi ruegos.

Las primaveras de mi vida vuelan con ojos desviados
encandilando a los que riegan madrugadas tibias.
Los primeros perfumes asoman tiritando dudas en veredas
mientras cuelgan miradas sobre el árbol nevado de mi patio
les ayudo, con sonrisas, brevajes y placebos
para que las voces frías de las tardes se evaporen de mi puerta.
Espero sin pausa, que una ráfaga descontrolada,
suelte los pezones de sabia y la cópula germine en botones y aromas
colmando de perfume todas mis sonrisas.
Que todo sea lágrima fecunda y brote desnudo
para surcar el feraz suelo que aún guarda latencia invernal
esperando incesante las primaveras de mi vida.

4 de agosto de 2008

Sobre el tiempo


















Ella decía mi caballito va ganando
levantaba los pies y hacia gestos con los brazos
y yo pensaba, no puede ser...
ella insistía diciendo, voy ganando, voy ganando
pero cómo, si ambas nos subimos al mismo tiempo
y al mismo tiempo cabalgamos
es que ella no sabía que era el carrusel de la vida
que gira al mismo tiempo y al no mismo tiempo
y va subiendo al mismo ritmo y no al mismo ritmo
y tocando el techo al mismo instante y al no mismo instante
de tanto competir, subir y bajar se acabó el tiempo
y el boleto fue a dar bajo las patas de los caballos al mismo tiempo
que se acabó el tiempo de girar cabalgando la vida.

1 de agosto de 2008

Pariendo

















A veces en las noches, las ventanas abiertas de mi casa
se inmolan unas con otras para impedir que se escapen versos.
Todas ellas tienen de cotidiano un hondo crujido desesperado.
Me he levantado varias veces a cerrarlas
pero el duro pestillo me clava en cada dedo una daga de ironía.
Miro las estrellas desde Babilonia hasta el cerro
todas ellas dicen que estoy loca escribiendo anochecida
yo prefiero estar de día, y en la calle
esperando que en alguna esquina me abrace una extraña angustia
es señal segura que estoy por parir un verso.
Cuando esa angustia comienza arrojarme fuera de algún café
comienzan las contracciones
no en el alma, ni en el espiritu ( que no existen) como creen algunos
en mis ojos, en la vueltas de oídos, a nivel del pelo
mis manos crispadas buscan algo, quiero llegar a casa
mi cerebro se duele y comienza el trabajo de parto
a esa altura es mejor no hablarme de algo serio,
ya es seguro que no escucho a nadie, aunque asienta varias veces.

Cruzo temblando puertas celosas que dejan pasar el aire creativo.
Pienso en amigos poetas, tantos buenos poetas
para no imitarles, para no caer en el afán de recordar sus bellos poemas
pero no me he dado cuenta y se cuelan aromas de mis vecinos que no están ni ahí con la poesía entonces me levanto y cierro puertas traseras.
He perdido la cuenta de cuantas llaves he reproducido
para que la cerradura llegue a conocer mis pasos
y se abra al escuchar que estoy cerca llegando con una demencial carga.
Pocos saben que escribo tirando colillas por la ventana en un balde gigante
prometiendo que al llenarse dejaré de fumar
o que sin pinzas para las cejas no me brota nada.

Estoy cansada de ver ojos de risa al decir que escribí otro poema
creen que no sé que no creen en la poesía
creen en la libreta de cuentas del almacén de la esquina
porque les recita versos de fin de mes
de kilos de papas o atados de apio, y les entiendo.
Creo que a ellos no les hablan la puertas ni las ventanas
pero a mí me hacen guiños hasta las escaleras que no he pensado pisar
los corchos o las botellas de ají, las miradas de transeúntes distraídos
me hablan de seguro, las cajas y los paraguas
las pozas y los vendedores financieros.
Hay tanta lluvia creativa mal gastada en mis calles
tanto cine antiguo y cafés ardientes que suelen gritarme desde la vidriera
las cajas de cigarrillos en general me hacen feliz, sobre todo si están llenas
y algunos aromas suelen desmayar por un instante poesía.

Pero no puedo ser poética con mi dentista, él sabe cuantos dientes son míos
y menos con mi mecánico que enmierdeo cuando me engaña.
A veces me gusta olvidar que soy de esta ciudad e invento ojos
otros ojos que miran de una manera nueva y me resulta
espero ver cosas que otros no ven o no quieren ver, y no hay tanto que ver
pero hay tanto que inventar, descubrir, dilucidar y alucinar.
Si estoy en algún paradero finjo ser quien no soy y pregunto a la gente, como puedo llegar a la plaza o al mercado y me tratan mejor, pensando que soy turista.
Casi siempre mis versos son sietemesinos, algo les falta, algo que no he logrado
formar, quizás los ojos, o la boca mullida, o una espalda encorvada de envidia.
Después que he parido, me doy cuenta que estoy copulando otra vez con un nuevo fantasma y quedaré inevitablemente en cinta
por no haber tomado la píldora poética del día después.

28 de julio de 2008

Trampas


















Ha tendido trampas
el ojo cerrado de la noche.
Trampas tejidas a filo de bruma
vaciadas en largos vasos de duda
trampas de perfume volátil
que se va, se va al primer suspiro
y se queda el dolor de la esencia
que también huele a trampas
de endulzada traición.

22 de julio de 2008

Memoria detenida

















Hoy me han tirado a un cuarto más oscuro y desde allí miro pasar la vida.
No sé quién soy, de donde vengo, pero sospecho hacia donde voy.
Todo aquí es humedad verdosa, todo huele a olvidos mal paridos.
Gemidos horribles me despiertan en la doblada noche y un tintinear de hebillas me hace temblar. Escucho hasta la madrugada lamentos y azotes.
Desde una pequeña grieta, veo volar mariposas nocturnas, hablo con la luna, atisbo gente esperando en la plaza o en la esquinas danzar panfletos, con el aire de los autos que pasan veloces. Hablo sola, balbuceo sola. A veces intento llamar, pero una bota acerada golpea mi vientre.
Suelo masticar comida con olor a ratas y gorriones que trepan me disputan los granos de pan.
Escucho la lluvia cadenciosa, deslizarse por canaletas rotas, que desvían la mitad del agua hasta mis pies. La tierra suelta y gredosa devora mis espaldas. Cada mañana el tren que pasa lentamente, con su campana ronca de un vaivén cansado, me despierta. Intento imaginar que voy en uno de sus carros, que los árboles pasan veloces, con sus brazos ligeros, salvando la maldita cautividad.
Un fuerte olor a madera carbonizada me asfixia, siento las tablas gotear, se me pega las yemas sobre las paredes, con un extraña sensación de sebo humano.
Los días de viento y oscuridad, me dejan sola. Juego con tapillas de cervezas que han abandonado. Juego a marcar mi frente y las mejillas con sus bordes dentados. Introduzco mi lengua en el corcho fragante aún.
Mis cabellos están endurecidos, no puedo sacar los dedos enredados en ellos. Guardo un tesoro, un pequeño tesoro. La punta de lanza que estuvo casi tres días destapando la fuente. Hasta que unas puntadas la cerraron sin anestesia y sin piedad. Intento con ella quitarme la vida, apenas la bota cobarde se aleje.
Una gran luz, una quemante luz, me deja tirada sobre sacos de arena. El calor entra por mi raído y maloliente vestido. Veo venir el hierro. Me lacera el pecho de costado a costado. Puedo ver su rostro, y reconocer la bota. Después de todo me ha dado la cara para seguir odiándole eternamente. Pero no sabré quien será la que rogará por justicia. No sé quién soy, ni como llegué hasta aquí, ni menos que culpas estoy expiando.

20 de julio de 2008

Sin opción
















No camino por veredas

tramposas llenas de raíces.

En el cemento reventado

asoman todas las verdades.

Me voy por la calle

para tropezar y caer

directo en las cloacas.

Aquí, la sorda, cambio.

















Hotel, Oscar, Lima, Alfa

Estoy bien, sin vocecitas en la panza
sin frío en las manos
cambio.

Un café aromático humeando en mis narices
cambio.

Me exige 44 horas semanales
cambio, adelante.

Pero mierda, por la espalda una jauría
me tironea las mangas
cambio.

Me piden a mí.
¿por qué no van con los dueños del país?
cambio.

No tengo más que para mi hija y yo
cambio.

y a veces para algún amigo o pariente medio cagao
cambio.

Hoy no estoy para utopías.

Cambio y fuera.
Chaplin, Hotel,Alfa, Oscar.

11 de julio de 2008

Último tranvía

















La ventana culpable, tragó sorbos de voces. Afuera la calle escupía recuerdos
y a lo lejos el tranvía daba guiños llamando.
Salí pisando espejos en el suelo. Algunos más lúcidos que otros saludaron escupiendo olvidos.
Cubrí la cabeza con un manto púrpura de miedo, ofrendé disimulos en veredas nocturnas.
Con miradas destiladas hacia alcantarillas, vagué toda la oscuridad, devorando sombras huidizas.
Toda la noche y sobre el camino acecharon cuervos, cuervos de espalda oscura.
Ninguno intentó libar sangre de la cuenca, pero los desgraciados me sacaron los ojos sin aviso. Y así, ciega, pude pensar el tranvía sin paradas, sin boletos, sin maleta, sin destino, sin retornos.

5 de julio de 2008

Entre dedos



















Pensando, cierro los ojos y hundo el rostro entre mis manos
más de alguno podría decir que es cobardía
pero no hay mayor reposo en mi palma completa
sujetando férreamente mundos de esperanzas
o sombras de injusticias asiladas en mi frente
y cuando he vuelto en si después del viaje y sopor
veo que ha pasado la vida entre mis dedos.
Luego elevo los ojos, cubriendo la boca con mis manos
buscando en alguna tabla de cielo
una imagen que dejé colgada sobre memorias de nudos y años
que no he permitido ver
porque las he alquilado en otras manos.
Rodeo la barbilla y mis dedos rozan la sien
ojos cerrados y boca muda se rinden a la vida que espera.
Y el lento girar de la rueda, apresura mis días esperanzados
entre manos, dedos y vida siento, que no tengo alegrías colectivas
muchos sonríen con diplomas de días sábados.
En cambio yo voy fatigada de las mismas personas
de las misma sonrisas y las esquinas de espera.
Todo el mundo esta anidado en mis manos
y no puedo, por más que aprisione en mi palma los sueños
lograr evidenciar alguno.
Quisiera si se puede, esperar que sean otros quienes luchen
y seguir leyendo a quienes combaten, mientras yo pienso entre dedos.
Quizás suena fácil, pero no tengo otras manos donde apoyar mis derrotas.

25 de junio de 2008

Cuando calla la calle

A menudo no sé diferenciar

entre las calles pobres de un pueblo

y los pobres pueblos de las calles

a veces veo en las calles

callados ricos vestidos de harapos

y pobres en las calles con riquezas a gritos

pobre el pueblo que calle

en sus calles la pobreza

y pobre la calle que calle al pueblo pobre.

18 de junio de 2008

Después






















Después de tu voz colgada de tiempos
y un largo oído atento, quise salir
nadie era preciso a mi lado, caminé sola
para dar cabida a razones que no diría si fueras a mi lado.
Extensas sábanas de silvestres flores
que nunca vi en otros inviernos, cubrían las veredas.

Levanté recuerdos como guirnaldas
ordenados en segunderos de litio.
La mirada de recónditos suspiros.
aprisiona un beso en tu boca desierta
y mi mano colgada en el bies y deseos
convierte mis ojos en espejos.

Invité a caminar a mi lado hormigas
después de pisarlas, nadie quiso unírseme
mala costumbre vivir a ras de suelo.
Miré golondrinas de alas leves
y mi largos sollozos apresuraron huidas.

Después de tu voz suspendida en silencios
secando todo, barriendo todo
no tengo imágenes de espera
ni pasos de cercanía
estoy como vasija perfumada pero sin esencia
caminando en sentido contrario a las agujas
para encontrar alguna huella de amor en mí
y se han evaporados todas.

16 de junio de 2008

Sospechas






















Sospecho que algunos caminos tienen de polvorientos
las sobras que van floreciendo en nuestros bolsillos
y de lodo algunas lágrimas vertidas, delante de quienes nos ofrecen pañuelos
pero estarían más contentos si dejáramos de llorar.
Más de alguien me han hecho derramar algunas que no merecía.
Pero olvídalo, dejé en algún lugar escondido, para que no rodees y escapes
una daga generosa, acerada de odios, que de seguro ya te ha cortado la risa.
Tenemos de olvidos, todas las lluvias que alcancen en esta mirada de aguacero
y de consuelo, el saber que la mano crucificada, derrama ecos que oímos
al bajar por algún camino desechado tardíamente.
Yo no sé si ustedes abanican sobre si, los mismos miedos falsos
que en vez de pausarnos la vida, dejan que ella se deslice a nuestras espaldas
para no tener que decir, esperen voy cansada sin ayuda.
Sospecho también que juntamos sendas de escorias
para venderlas como recuerdos valiosos
las mismas que acechan como trancas en ventanas de luz
para no salir, para no buscar y descubrir que aligeramos la carga sin ellas.

Pero cuando más sospecho es cuando dejo de sospechar
viendo que mis caravanas viajan en fila pero sin rumbo
para no tener que contar a algunos que voy sin brújula
y llegar al lugar que no sé si me encamino bien
porque es seguro que entre señales externas
he indicado rutas que nunca están de acuerdo con mis sospechas eternas
pero permito que otros crean que voy bien, sólo porque me ven avanzar decidida.
Y es que no me importa, volver al cruce mil veces para comenzar otra vez.
Sospecho que será mi vagar, largo y lleno de nuevas pupilas
para terminar un día, recostada inerte en una loza que huele a flores
segura sólo de largas y dulces despedidas.

9 de junio de 2008

Déficit Atencional

















Intentaré escribir más largo, más líneas
para ver si así, no se escapa el verso que algunos quieren leer.
Lo intento, pero no puedo, se me van las palabras
las ideas vienen y van
a veces me distraigo sobre los techos verdes y oxidados
viendo correr gatos tras gorriones
y eso hace que me evada.
Pienso en los gatos y miro gorriones
hasta que alguna paloma me haga pensar en otra cosa.
Existen más pájaros, pero no vuelan a menudo sobre mi patio.
Me distrae la vida que vive sobre mi cercanía
la brisa golpeando ramas me hace soñar
doblego las manos para continuar
las miro y ya me fui otra vez.
Someto los dedos al teclado
y el olor a café me saca del tema.
Casi siempre estoy atenta al viento
y al ruido de bocinas lejanas
pienso en las calles de Buenos Aires
donde quiero ir y comprar un disco de Gardel
pero no tengo como viajar
un poeta loco me pregunta por msn -¿cuánto cuesta
el pasaje?- para invitarme a follar seguro-
-me río y le digo -poeta califa y viejo, déjame crear-
Prosigo, y ese rayo de sol que da justo sobre el monitor
me hace cerrar las cortinas, volví a irme.
Un verso se acaba de montar en esa nube blanda
dulce nube, se cruza con otra negra sobre el cerro
ese cerro desmayado de viñas y neblina.
vuelvo a repetir el tema
The blower\'s daughter
llevo unas mil veces repitiéndolo.

Mil días necesito para escribir sobre este tema del tiempo
tiempo en cada cosa que miro y me distrae
porque toda va en el ahora y en el ver que pasa.
Ya sé, me sacaré los ojos para no vivir en las cosas que veo
sin dejar de ir a otras vidas, en tejados
en nubes errantes o en temas musicales

¿Entienden ahora por qué en general escribo poemas cortos?




Piececitos de cartón




















Ni de niños, ni azulosos, piececitos de cartón.

7 de junio de 2008

Cansancio

La noche nos recuerda que somos finitos en acciones
medidos en fuerzas, arrendatarios de humanidad diminuta
y en equipaje de vida, tan sólo un suspiro.


Sylvia Rojas P.

Despertar






















Un sudor de acantilados profundos
resbalan en precipitados cuerpos
voy rendida a tus deseos
como leño danzando al fuego.

Tengo una calentura eterna
en esta imagen de mujer fea.
Pero esparciré bellezas
cuando te sienta en el lecho.

Desperté al amor otra vez
amigos yo les confieso
si me acobarda el amor
es porque yo soy de fuego.


Sylvia Rojas P.

5 de junio de 2008

De charcos y vida






















De tierra húmeda se forja lo que llaman boca
de tierra fértil lo que llaman matriz
de lodo resbaloso la conciencia
y de barro, barro, el corazón.
Todo lo creó el polvo
y todo lo borrará el polvo también.

3 de junio de 2008

Cuerpos bajo el sol















Ondean colgados nuestros miedos
secándose algunos antes de tiempo
otros siguen eternamente mojados
con lágrimas de hombres enanos.

Hay sombras de manchas izadas al viento
todas al son del que toca la comparsa.
Todos quisimos estar limpios de polvo y paja.
pero la mugre contamina las patas del buey.

Antes no hacía falta lavarnos
sólo comenzábamos cada día de nuevo
o nos sentábamos largas horas mirando pasar
nuestras aguas bajo el puente.

2 de junio de 2008

Vidas paralelas





















Nos delatamos, llevábamos tan a flor de piel nuestras vidas
cabían todos nuestros sueños en una maleta de mala muerte
que siempre olvidamos poner la clave en la cerradura.
Ahora no sabemos como ordenar los recuerdos
no sé cuales son los tuyos o los míos.
porque no sabía que habían tantas otras memorias en ti
y miles durmiendo en mí.

Sylvia Rojas P.

31 de mayo de 2008

Resfrío








Hay palomas danzando en guirnaldas de blanco aliento
una escarcha afilada cercena la voz
y yo sigo fumando a escondidas en el baño
oscuro de tanto vapor en las ventanas.

27 de mayo de 2008

Llueve sobre mojado













No hay soles brillantes esperando a todos después de la lluvia.

Ni sonrisitas de esperanzas, envueltas en frazadas ajenas de poco uso.
Eso quieren hacernos creer los que tienen casa propia
y auto 4 x 4 frente a su puerta de servicio.
Ni es tan linda la cordillera alba, porque es sinónimo de tiritones nocturnos.

Los que trabajamos en escuelas frías, donde el viento,
parece que se arremolina dentro
sabemos lo que es un soplo tibio de respiro en las manos.
Preparamos un tecito caliente y nos preparamos a temblar de frío
mientras compìto con mis alumnos, a quien tiene la tos más pollenta
a cual le transpira más el pecho y se le parte la cabeza a tirones.
A quien le queda aún agua en los calcetines
quien hace más glu glu con sus zapatos
o quien durmió con más perrofrazadas.
Podríamos medir las ñatas, pero soy asquerosa
y abundo en papel confort en mi mesa.

Nos apretujamos contra la ventana, para ver como afuera el viento sigue haciendo de las suyas, maricón este viento y poco justo.
Por qué no va a volar el techo del Líder o del nuevo Jumbo que se acaba de instalar
para adueñarse de nuestros bolsillos y debilidades.

No pienso enseñarles los puntos cardinales
ni los movimientos de la tierra, menos sobre los años bisiestos,
nada de eso le sirve al hambre, ni al frío.
Creo que le enseñaré una canción de protesta,
para que al menos sepan que las utopías tampoco alimentan, pero nos sostienen.
Cantamos y va a caer
y va caer, una gran lluvia
y va caer sobre las pozascasas
agüita para el maíz
para el arroz
para las papas.

Voy al almacén del frente y compro marraquetas con queso
tengo azúcar y té en mis tarritos
nos rejuntamos, para compartir calor, y resulta.
Inventamos sonrisas y jugamos al ludo, a los encajes
con bloques lógicos o a la ruleta del lápiz
marcamos dibujos con papel de copia en los vidrios de las ventanas.
Juego como ellos y peleo por mi turno.
Mientras desde la cocina de la escuela, comienzan a huir los aromas del almuerzo.
Algunos creen que los pobre no sonríen
vieran como sonríen al desayuno con dos galletas en las manos
y una leche espesa que si pudieran botar, lo harían.

Si hay otra dictadura en algun lugar del mundo
les pasaré el dato, que den un sorbo de esa leche de limosna
para hacernos cantar.
En la colación sonríen más, tirándose las cáscaras de naranjas
y repitiéndose hasta quedar tiesos
hay que aprovechar la abundancia pasajera, muchos no llegaron
les llovía sobre mojado.
La verdad... les llueve sobre mojado eternamente.

Sería bueno













Sería bueno morir en Otoño

sería bueno cubrirte de hojas

sería bueno sentir los pasos

que se quiebran sobre las ramas

sería bueno confundirse

con olor a tierra llorada de gotas

sería bueno que las golondrinas

llevaran noticias de tu muerte

sería bueno

sin serlo.

25 de mayo de 2008

Mi bello loco (2)


Mi loco me acepta. Llueve fuerte. Me siento a su lado y por largo rato hablamos del cielo en un plato de porotos. De la virgen que él construye, de las pirámides y sus vectores. Del silabario que tiene en sus manos para enseñar a leer a sus hijos imaginarios. De la casa abandonada donde duerme, de como el agua le hace flotar entre revistas y frazadas.

Sólo nos interrumpe el tintineo de las monedas que le dejan en su tarro puesto al centro de la vereda. Nos miran los transeúntes, hacía abajo. Ha dejado de llover.

Le digo que he escrito un cuento sobre él, se sonríe y me dice que "la Marta" los deja escribir en el computador, pero sólo un rato, porque es peligroso, el alma se puede quedar encerrada y que es mejor perder el escrito a perder el alma. Insiste que a veces algunos se meten detrás de la pantalla y nunca más pueden salir.

Está preocupado por su calculadora, la busca entre su manta insiste que le hace falta para enviar mensajes. Es tan hermosa su mirada y tan calma su sonrisa. Es mi loco un bello ser. Cada día me convenzo más que la locura es un don. Quiero estar tan loca como él y habitar la calle con esa naturalidad.

Pide que me acerque más, no huele bien y yo con esa eterna sensibilidad de mi nariz conectada con la guata. Lo dejo por un segundo decirme un secreto. Susurra que en los cementerios hay endemoniados con cadenas. Seguramente como él y yo.

Comienza a llover copiosamente. Me levanto y me da su mano, pide que me quede otro rato- no puedo, debo llegar a casa, me mojaré si me quedo con él- es agua nada más, agua nada más- insiste. Le dejo unas monedas y me voy corriendo hasta la esquina a tomar un bus. Antes me hace prometer que iré otro día- le digo que no sólo iré, que además quiero hacerle una entrevista, llevaré cámara y grabadora. Se iluminan sus ojos, está alegre y con una pizca de orgullo.

Yo le debo agradecer, por dejar invadir su solitaria humanidad.

Yo voy



















En consecuencia si existo, es que antes me he creado y voy.

22 de mayo de 2008

Basurero
















Te maldigo y aplaudo mundo incierto
mundo de carcajadas, baratillos y conceptos
los archivos secretos
atrofiados de palabras exactas, miradas únicas
sentidos con ecos vendidos al mejor postor.
Una coca-cola bien helada chispeante
todos dicen algo, bien dicho, mal dicho, regularmente dicho
pero dicho al fin y el que pueda oír oiga
y como todos escuchamos de alguna forma
entonces de alguna forma vemos
vemos bien, mal, regular, vemos algo, poco, vemos.
No te quedes en el pasado nena
Vemos y asociamos a lo que antes
en el recreo anterior de nuestro corto entretiempo
porque siempre hay entretiempos, que no son siempre para descansar
los más cortos sirven para vernos.
Yo soy tu padre
si es que queremos hacer la pausa y mirarnos como en el cine.
Escenas lineales, paralelas, superpuestas al instante, diferentes unas de otras.
con reparto y subtítulos necesarios...
Un auto negro, dobla aceleradamente la esquina
bajo la lluvia, una pareja se da de manotazos
me apoyé en el control remoto con el codo,
al empinarme el último sorbo de nescafé.
S.R.P.

20 de mayo de 2008

Infiernos ajenos













Hay tantos y profundos infiernos

arden fuerte como paja de enero

crepitan, pero no consumen.

Sollozan, pero no son duelos

gimen agonías terribles

llantos con trozos de corazón

abortando consuelos.

Agonizan en cualquier hombro

vomitan dolor en falsos cielos.

Infiernos locales, llagas sin hielo

lamentos pidiendo entierro.

Cuando visito otros infiernos

ya no veo arder mi eterno fuego.

18 de mayo de 2008

Advertencia



















Selló las celosías
inmoló la entrada.
La ruta hacia el pulso la trancó con ojos tristes.
Levantó represas con muecas de agonía pública
y sobre los dinteles firma.

"Ayer no estuve para nadie
no estoy para nadie hoy
mañana ni siquiera estaré para mí"

15 de mayo de 2008

Ser siendo




















El mundo se abrió hacia mí, con su gran cara de ironía

me golpeó sin aviso, como al peatón tres luces muertas
o al inocente la cara del juez vendido.


Porque nunca estoy en el lugar adecuado
ni a la hora justa
o en la repartición de bienes.
Estoy siempre cuando no me llaman
y a la hora inexacta del reloj mudo.


Que suelo opinar distinto y a diario me miran feo
hombres y mujeres me aplauden
porque me creen diferente
pero a solas en sus casas me critican por loca.


En este mundo de instantes
he aprendido con ingenua sapiencia
que no siempre soy quien quiero ser
pero me importa el ser siendo.


A veces intento ser quien fui
y sé que no puedo ser antes como seré después.

Pero me calmo, consigo calmarme a veces.
Hasta que me lo diga algún bastardo que cree conocerme

al que me canso de decir, yo al menos soy como soy siendo.

Soy una inconclusa mujer
que no gusto a muchos.
Y en ese intento, a menudo pensando pajerías
me descubrí con mi genuino siendo de siempre

reintentando
reescribirme
replantearme
reproducirme
reconocerme
reprocharme
reencontrarme
resucitarme
reencarnarme
¿y saben?
No me encontré, ni reviva, ni remuerta.

Pero sí, remirándome, reconociéndome, reaceptándome.

9 de mayo de 2008

Amistad para la vida














¿Cómo se ve un suicida antes de?
¿querrán ellos morir, acallar voz y angustia?
¿o sólo ansían decir aquí estoy?

Me duele pensar en los abrazos que no les dimos
en los besos que parcelamos
¿estarán deseando que alguien les inflame suspiros de vida?
que llegue de sorpresa el amigo
les sostenga la huida, calme el dolor
que desenfrena y oculta el norte.

¿Existirán sendas para encontrar amigos y salvarles?
quizás llegar cantando o preguntando
¿estás ahí loco de mierda?¿me esperabas?

y quizás no salte o quizás no dispare
si salta y o gatilla, no eras su amigo,
sólo un invitado al espectáculo.

Siempre he querido llegar a tiempo de suicida
para decir: tienes razón la vida es una mierda
todo es una mierda, nada satisface de veras
y salvarle o saltar juntos.

Pero no quisiera salvar a cualquier suicida
porque si pillo a "un cualquier suicida"
de esos que se merecen todas las penas del mundo
no sólo le diré que es mejor morir
si no que le ayudaré a saltar.

Quizás y sólo quizás debiéramos
preguntar alguna vez
cuando un amigo derrama su dolor
¿te vas a suicidar?
si lo haces, al menos avisame cuándo lo harás
para llegar a tiempo y salvarnos.



Camino























En el camino iba solo
conversando con todos
y no habían más voces
que todas las respuestas que daban los únicos
que se miraban tan cerca sin verse
o sin detenerse en los menos que no iban con ellos.
Se acercó nadie, con la mirada singular del grupo
viendo como todos podían afirmarse
en el plural destino de ninguno.


Sylvia Rojas Pastene.

4 de mayo de 2008

Esos poetas












Esos machos, los poetas
tantos y tan famosos
tan variados
tan leídos
tan aplaudidos
tan publicados
tan difudidos
tan premiados
tan destacados
tan estudiados
tan borrachos
tan enamoradizos
tan infieles
tan señoreados
terminan casi todos con la próstata en la mano y meando por un tubo.

Mendiga







Camina la noche
mendiga de pobreza y harapos
descosiendo tristezas remachadas
tendiendo sábanas congeladas sin lluvia
para que el rocío del amor
que descuelga por cristales salados
logre gotear sobre esta estéril palma hambrienta.

1 de mayo de 2008

Iluminados de sombras


Estamos iluminados de sombras
y no puedo pedir belleza a lo feo
fealdad a lo bello.
La injusticia no necesita más imperfecciones.

¡Ah! de qué belleza,
de que injusticia,
de que fealdad,
en la iluminada sombra
urden esta arcilla.

Busco respuestas
y encuentro silencio imperfecto.

Dejé vida y cruce de caminos.
Lo cotidiano,
lo bello
y lo injusto

se confunden en iluminadas sombras.

27 de abril de 2008

Inconclusa





















Soy un cuerpo de mujer inconclusa, que quisiste tallar con tus manos de artesano. Me dirás alguna día ¿cuál fue el árbol que elegiste en la noche apagada? ¿cómo bajaste cargado de esperanza por tu creación? ¿fui madera nativa o árbol desarraigado?

Ya no importa, sólo sé que cada vez que robabas de mi madero la astilla afilada, para que mi cóncava piel te recibiera como racimo de besos, tuve miedo. Mis labios, como lenguas de fuego quemados al calor de tu gubia, arrojaban sonrisas. Algunas veces te asustaron mis formas y me retocaste muchas otras. Yo no fui bella más que en tus manos de artífice bondadoso, pues aquellos que pasaron cerca, no encontraron belleza en mí. Dime ¿sin querer demoraste? ¿o me querías inconclusa? ¿fue acaso tiempo cascabeleando entre tus manos? ¿o del corazón cayó la fuerza?

Nunca fue más laboriosa tu rutina en la madera de mi cuerpo. Cansado muchas veces gritaste, ¡no puedo acabarla! ¡no sé que ojos regalarle! ¡no sé como peinar sus cabellos! Pero el rictus de mis penas dibujaste con perfección y no fue crueldad, quizás ya traía alma de inconclusa.

Moldeaste un espíritu fuerte y sobre la altura del genio un corazón débil.
Para tus deseos, trazaste una carne dispuesta al beso y para el abrazo me perfumaste con amor de roble, me regalaste flores en los ojos y a mis oídos caracolas en canciones.

No te vayas, aún estoy inconclusa, aún me falta el núcleo para albergar tu cabeza de hombre bueno y las manos para rozar tu ojos ciegos de huida.

No me dejes así ¿ves que no huyo ante el dolor de tu trabajo? voy dispuesta a someterme a la punzante aguja, al calor de tu sellado y al barniz profundo que dejará las luces de mi felicidad petrificada.

Sigue tallando, dame formas, convierte en realidad el misterio del amor. Dame, pulso latente en mi vientre de mujer aromada de deseos, y concédeme la conclusividad

Mi tallador, mi artista, mi genio, no te vayas sin terminar el madero de mi cuerpo. Se mi Dios termina tu creación.

Mas si no puedes terminarla, ven, acércate al madero y reposa en la caoba boca inconclusa, tu boca de acero y deja las huellas de tus lágrimas sobre mi costado abierto, que ya te he perdonado y sé que no eres Dios.



Sylvia Rojas P.
Junio, 2006.

El amor y unas lágrimas
















Me dijo un joven poeta: escribes sobre el amor
creo que escribes mucho sobre el amor
y mientras decía aquello, me recosté sobre el pecho de un poeta
y le dije: este guevón debió ser engendrado en odio
y unas locas lágrimas también guevonas,
porque las lágrimas en público no son más que aguas gueonas que se safan de la testa.
Agregó: pero ahora que te escuché recitar, veo que manejas muchos otros temas
Chucha pensé, si hablara de una vez, estas lágrimas desubicadas
las habría ahorrado, pero como estaba a flor de piel...
Le alcancé a decir a otro poeta, este weón no sabe, que el amor para mí, es el más completo misterio imaginativo que existe en este maldito hermoso mundo que habito.
Después me desprendi del oído y aunque habló toda la noche, no le escuché ni un gramo.
Me descolgué del hálito de poesía y me ensoñé en el amor.
Lo cual es siempre mejor temática, que mis quejas eternas sobre la sordera y las máscaras.

Te extraño























Te extraño
me afirmo como hoja temblando en el viento
como herido sobre la bayoneta me inclino
avanzo desmayada sin fuerzas
ahogo el cráter de suspiros
y te extraño…

Agoto mi voz, mis palabras
cierro el oído a tu presencia capturando otras voces
invito pensamientos, los halago con bienvenidas
mas cuando se cuelan silencios
vuelve a mí el recuerdo
y te extraño…

Te extraño y duele
las fuentes una vez rotas se perfilan
sobre el espacio oxidado llamado olvido
no hay muerte de recuerdos, sólo hay silencios
sin vida útil.

26 de abril de 2008

Máscaras y caretas


















Con esta máscara me veo mucho mejor

con la anterior me confundieron muchas veces
con una intelectual loca.
Esta hace juego con mi vida rosa.
La verde la dejaré
para visitar a un falso ecologista
y la de la esquina, esa de hierro
me la pongo cuando quiera pasar por insensible.
Tengo en el cajón del medio
una de cartón piedra
me gusta llevarla en la noches de narices frías
con los miserables callejeros.



Hace poco me regaló mi amiga
una con forma de letras mudas
¡esa es increíble!
cuando tengo que hablar, calla
y cuando debo callar, parlotea.

Encontré en un closet ajeno una con gemidos morbosos
me sirvió para las noches
en que me atrevo a vivir en celo.

Confieso, que una vez me puse una de falsa piadosa
era insuperable
me sirvió para no aburrirme
en funerales y sermones santurrones.

Bueno, no quiero ir por la vida sin una
si me pillan desprevenida
pueden decir que soy franca y transparente
y eso es absolutamente cierto
pero para creerme ustedes
deben usar siempre su máscara de crédulos.


Sylvia Rojas P.

25 de abril de 2008

Manos para mi hija











En estas manos
no caben hija mía tus sueños
debes abrir las tuyas y dejarlas volar.
Una noche divisas un suspiro de estrellas
y vas por ellas, cogiendo las que basten
dejando algunas para los que vienen detrás
Derrama sobre las manos del herido
una montaña desalambrada.
y roza con tus manos el son de libertades
que debes surtir y entregar.
Si la dejas reposar por mucho tiempo
verás que se agusanan.

Intenta mirar tus manos por las noches
si no puedes ver su áureo color de justicia
si no se transparenta la piel
y cae como carcoma de tus dedos la impiedad
y ves jugar la usura como anillo
entonces, ve a coger como Margarita Debayle
una estrella que cauterice la ponzoña
corta, cada muralla con esas manos nuevas
y levántalas limpias sin manchas.

Si a pesar de todo,
el trompo que gira constante te atrapa
el mundo no te despreciará
quizás te aplauda.
Entonces comprenderás
que estar cubierto de simulada carne
que redondear el seso
vender las manos
alardear de honradez
y vestir coraza de guerra
es sólo sinónimo de derrota humana.

Pero siempre hay esperanzas
podemos levantarnos una y otra vez
volver a intentarlo, divisar otras estrellas
y subir a cogerlas
mientras no cercenen vilmente
como a Víctor Jara, nuestras manos.

21 de abril de 2008

Herida























Sobre este duro nido
de mi pecho tan gélido
alguien fue sembrando dulzuras
brasas, consuelo.

Así, tras la tibieza del ruego
se fue despertando lento
como naciendo a la vida
fue creyendo de nuevo...

Mas un disparo de hielo
cobarde de sangre y verso
abrió en lo profundo la herida,
que una vez fue cuajo, hiel, duelo.

Tengo el dolor detenido
a ratos suspiro lento
siento el pulso de la vida gravitar lejos
y al dulce llamado eterno
me dejo llevar resignada, temo.

En vano sujeto la vida
ella se va sin esfuerzo
yo la dejo salir...
débil
triste
desconsolada
muero.

19 de abril de 2008

Un beso

















Me besó, me robó un beso, nos besamos, en fin
algo pasó, que de pronto me sentí desmayada en su boca.

Ganas tengo de que vuelva a besarme
pero, a ratos dudo...
No sé si al retroceder fuimos a dar labio con labio.

Quizás no me besó
quizás sólo colisionamos en suspiros húmedos
o quizás fue venganza por mirarle toda la noche con novedad.

Desde que entró traía un arco de estrellas en su mirada
y quise probar a que sabe un beso inesperado
en este cotidiano mundo
planificado de emociones concertadas.