25 de enero de 2008

Dolor












Me asaltan bestias, me derrotan gemidos, me persiguen gritos.

Quiero llorar con la apestosa forma de llorar de un desquiciado

y no puedo, no puedo.

Esta garra terrible de dolor me persigue, aprisiona, atropella, ahoga.

Le hago mil zigzagueos de huida y me sale al encuentro

como hiena arrastrando espuma dolorosa

Hay algo que fuerza, empuja, desgarra

soy toda tinieblas, toda abismo

toda carcajada de espanto.

No puedo huir, no puedo huir

salir como estampida

y golpear la vida

como ella golpea

sin conmiseración.


Quisiera cortar de pronto mi lengua

torcer, acallar, silenciarla.

Pero no está en la boca que implora

ni es el labio que desata la imagen de duelo

está más adentro

más profundo

está en el suspiro

agónico

del seso.

Sylvia Rojas P.

4 comentarios:

Rikardo dijo...

he llegado a tu espacio a través de atinachile, y me dedique a leer la mayoría de tus escritos y me fascinaron llenos de amor.....

saludos

rikardo

Monopoesia dijo...

como podemos ver no sabemos si llegó a este estado mediante un café o un licor que embruja, pero siente esa desgarradura de la vida y la manifestaís bien ¿Qué importa cuanto cafe o licor debeís tomaros?

Sylvia Rojas Pastene dijo...

Fenix...siempre regresando
Bajo un elixir barato, corriente, ese que gota tras gota se destila, con la claridad y horror que produce el estar sobrio ante las vida, lo otro adormece, y pìnta siempre de mentira la senda, hace ver espejismos y dragones que desaparecen, al primer Buuuuuuuuuu, estos otros suelen ser reales y nunca terminan por irse.

Un abrazo por dignarse pasar cerca de las patas de los caballos.

Salud

Pilar dijo...

Se desgasta el acento, se trituran los gemidos, se condena la palabra…igual y, aún así, mi boca te pronuncia.

Eres el sonido hecho poderío en cada frase trenzada con desenvoltura y pasión.

Felicitaciones, Shyvy!

Un abrazo desde mi árbol
Pilar