
Cuando percibo otros infiernos
menos veo arder el mío
es que hay tantos y profundos infiernos
que arden fuerte como paja de estío
crepitan, pero nunca se consumen
Sollozan, pero no son voces
gimen agonías terribles
que cambian el hedor de la voz
son llantos pero no lágrimas
son trozos de corazón
pariendo esperanzas
Agonizan en cualquier hombro
vomitan dolor en cualquier cielo
son infiernos locales
llagas sin hielo
suspiros colgados
en ramas de cementerios vivos
lamentos eternos de muertos
jamás sepultados.
Cuando percibo otros infiernos
veo apagarse el mío…
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