
Estimado amigo:
Tú eres un ser transparente y me pides que te explique lo que soy, y no soy nada más que lo que ves, sin maquillajes ante ti, ante los demás quizás sea otra cosa. No me avergüenza que me veas como soy, me alivianas el peso de la falsa admiración
No tengo de sencillez nada más que la mirada, y la poca costumbre del lujo externo. Suelo ser humilde con los humildes y con algunos soberbios, suelo darles tiempo para que enmudezcan y paseen su altanería por el barro que ellos mismos pudren. Al fin y al cabo es tan fácil ser uno mismo.
Pides mi opinión sobre esa persona, una vez me dijiste, que puesta la marca del producto, todo es uno, en lo que inspira y respira, creo que tienes algo de razón, pero no haré definiciones de otros. Suelo dejar inconclusas algunas definiciones para algunos, pero otros se presentan delante de mí como son, antes que exhalen la mínima palabra.
No uso de alabanzas si no creo que me guste decirlas, para que después no se me llene de acidez la boca y quiera cambiar lo dicho.
Soy dura sin suavizante, saborizantes, preservantes de ninguna especie, el que se metió conmigo sabe que es mejor guardar distancia de mis carros, porque corren desbocados como feroz batalla de gladiadores.
Si algún hombre me ama, sabrá pronto que no le dejaré espacio para parcelar mis deseos, le daré un rincón especial y de allí no saldrá a no ser que le expulse el rencor de mi desprecio, que se ganará seguro si me ataja y me ciñe las distancias, tú lo sabe como nadie
Soy ante todo libre y como leona no acepto rejas de ninguna calaña. Dejarme caminar por las vías que quiera, las he ganado una a una con mis propias batallas. Nunca le mostré rostro de súplicas a la vida y ella quiso muchas veces doblegarme.
Me dejé ocultar muchas veces, por miedo a la duplicidad y al verme en copias burdas, rasgué todo lazo con la similitud.
De todas las cosas que más me cansan son las personas, y no puedo ocultarlo. No me digas lo de siempre, que debo superar eso, no quiero, si alguien me agota, huyo lejos al menos por un tiempo. Amigo mío ¿que sería de nosotros si debiéramos soportar en otros lo que no podemos aceptar en nosotros mismos?
Aunque no lo creas lo que más amo en mi vida, son mis equivocaciones, aprendí a sostenerlas, antes la ponía en penitencia, le daba altas cargas de culpas e intentaba blanquearlas, ¿has visto como quedan esa sábanas viejas con remiendos nuevos? Inútiles, lo nuevo rompe lo viejo, y de ambas no se hace nada.
Ya no, asumo que soy mortal, mala, rebelde, llena de ira, irónica, dura …pero también encuentros largos senderos de paz y ternura, y quienes la reciben saben que son sinceras, no prodigo amor a granel ese amor no existe. El cotidiano, con los seres que están cerca, los que conocen de tus lágrimas sinceras y a tiempo.
Me despido amigo mío, cuenta con esto, soy feliz de no montar mi vida en una película falsa, si debo parecer lo que soy, que sea la consecuencia de ser y parecer. No congraciaré con nadie por tener el titulo de buena, no hay ninguno que sea bueno, sólo miles de seres luchando por un grado de aprobación
Descansa y no intentes entenderme sólo has lo de siempre, cuídate de mí, que mañana puedo ser una sorpresa nueva.
P.D.Lo bueno es que siempre sabrás como cuidarte, si te entrego mis propias armas