14 de febrero de 2008

Mensaje de chocolate

Hace días que él la mira, ella baja y sube corriendo la escalinata de la librería. A veces la espera, sabe que los martes y los viernes, sale un poco antes de la oficina. Ella entra en su pequeño mundo de libros y se sienta en su sofá favorito, saca sus lentes y sube los pies, sin antes mirar hacia todos lados, como sintiéndose observada. Luego hurguetea en su cartera saca una barrita de chocolates, la disfruta lentamente, como si fuera aún una niña entre suspiros y lecturas.

Muchas veces, después que la ve alejarse, se acerca ansioso a mirar cuales son los libros que ha leído, tras esa hora que se regala cada dos días. Se sienta en su sillón e intenta percibir el perfume que usa, pero nada, sólo queda un aroma a chocolate y suspiros

Lleva casi un mes en este cuasi espionaje y no puede evitar sonreír. Ella ha cambiado de lectura, antes siempre fueron cuentos de ficción, pero hoy ha dejado sobre la mesita de café "El joven Werther" y dentro, una nota manchada con barritas de chocolate: Mi nombre no es Carlota, el viernes se lo le diré, sólo si le gusta el chocolate.


Sylvia Rojas P.




7 comentarios:

profetabar dijo...

Está sugerente, tierno. Imagino la situación y todo me lleva a una atmosfera de pura nostalgia permanente.
querida, recuerda que me voy y no llego hasta el domindo, aún así me arrancaré para ir a ver correo a la civilización. así que aprovecha y me escribe unas líneas de como huele talca sin mí.

Jana Regalado dijo...

Dulce shyvy,

Chocolates, susurros y libros... el amor entre todo hace más deliciosas las historias.

Qué sentimiento me dejas con este poema, tus palabras motivan a mis ojos a soltar un par de lágrimas, muy bella tu historia.

Abrazos juertes,
Janita.

Sylvia Rojas Pastene dijo...

Silviña, a veces recordé a la profetabar, ensismismada con su lectura en Byblos, parte es parte de lo que hacemos o vemos hacer a otros.
Vuelva pronto, Talca, no me permitirá hablar de ella, si no está presente. Pero le hablaré de otros, eso no falla nunca.

Un abrazo

Sylvia Rojas Pastene dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sylvia Rojas Pastene dijo...

Janita ¿llora por no tener chocolate o por no tener quién le deje notitas con sabor a chocolate? Todas queremos que nos den chocolate a la cama, como dice una canción chilena y, como Ud., quiere conocer nuestra cultura le regalaré la primera estrofa.

Cuándo sera ese día
de aquella feliz mañana
que nos lleven a los dos
el chocolate a la cama
¿Cuándo, cuándo?
¿Cuándo mi vida cuándo?
Abrazos para Ud., y todo México
(¡que ambiciosa soy! je je ej )

Pilar dijo...

Excelente, Shyvy!!
Es el segundo relato que leo escrito por ti y me parece que supera con creces al primero, siendo ya, ese primero, muy bueno.

Felicitaciones!
Un abrazo
Pilar

Sylvia Rojas Pastene dijo...

Pilar, gracias por pasar, espero seguir intentando atrapar historias cotidianas.

Un cariñoso abrazo