25 de junio de 2008

Cuando calla la calle

A menudo no sé diferenciar

entre las calles pobres de un pueblo

y los pobres pueblos de las calles

a veces veo en las calles

callados ricos vestidos de harapos

y pobres en las calles con riquezas a gritos

pobre el pueblo que calle

en sus calles la pobreza

y pobre la calle que calle al pueblo pobre.

18 de junio de 2008

Después






















Después de tu voz colgada de tiempos
y un largo oído atento, quise salir
nadie era preciso a mi lado, caminé sola
para dar cabida a razones que no diría si fueras a mi lado.
Extensas sábanas de silvestres flores
que nunca vi en otros inviernos, cubrían las veredas.

Levanté recuerdos como guirnaldas
ordenados en segunderos de litio.
La mirada de recónditos suspiros.
aprisiona un beso en tu boca desierta
y mi mano colgada en el bies y deseos
convierte mis ojos en espejos.

Invité a caminar a mi lado hormigas
después de pisarlas, nadie quiso unírseme
mala costumbre vivir a ras de suelo.
Miré golondrinas de alas leves
y mi largos sollozos apresuraron huidas.

Después de tu voz suspendida en silencios
secando todo, barriendo todo
no tengo imágenes de espera
ni pasos de cercanía
estoy como vasija perfumada pero sin esencia
caminando en sentido contrario a las agujas
para encontrar alguna huella de amor en mí
y se han evaporados todas.

16 de junio de 2008

Sospechas






















Sospecho que algunos caminos tienen de polvorientos
las sobras que van floreciendo en nuestros bolsillos
y de lodo algunas lágrimas vertidas, delante de quienes nos ofrecen pañuelos
pero estarían más contentos si dejáramos de llorar.
Más de alguien me han hecho derramar algunas que no merecía.
Pero olvídalo, dejé en algún lugar escondido, para que no rodees y escapes
una daga generosa, acerada de odios, que de seguro ya te ha cortado la risa.
Tenemos de olvidos, todas las lluvias que alcancen en esta mirada de aguacero
y de consuelo, el saber que la mano crucificada, derrama ecos que oímos
al bajar por algún camino desechado tardíamente.
Yo no sé si ustedes abanican sobre si, los mismos miedos falsos
que en vez de pausarnos la vida, dejan que ella se deslice a nuestras espaldas
para no tener que decir, esperen voy cansada sin ayuda.
Sospecho también que juntamos sendas de escorias
para venderlas como recuerdos valiosos
las mismas que acechan como trancas en ventanas de luz
para no salir, para no buscar y descubrir que aligeramos la carga sin ellas.

Pero cuando más sospecho es cuando dejo de sospechar
viendo que mis caravanas viajan en fila pero sin rumbo
para no tener que contar a algunos que voy sin brújula
y llegar al lugar que no sé si me encamino bien
porque es seguro que entre señales externas
he indicado rutas que nunca están de acuerdo con mis sospechas eternas
pero permito que otros crean que voy bien, sólo porque me ven avanzar decidida.
Y es que no me importa, volver al cruce mil veces para comenzar otra vez.
Sospecho que será mi vagar, largo y lleno de nuevas pupilas
para terminar un día, recostada inerte en una loza que huele a flores
segura sólo de largas y dulces despedidas.

9 de junio de 2008

Déficit Atencional

















Intentaré escribir más largo, más líneas
para ver si así, no se escapa el verso que algunos quieren leer.
Lo intento, pero no puedo, se me van las palabras
las ideas vienen y van
a veces me distraigo sobre los techos verdes y oxidados
viendo correr gatos tras gorriones
y eso hace que me evada.
Pienso en los gatos y miro gorriones
hasta que alguna paloma me haga pensar en otra cosa.
Existen más pájaros, pero no vuelan a menudo sobre mi patio.
Me distrae la vida que vive sobre mi cercanía
la brisa golpeando ramas me hace soñar
doblego las manos para continuar
las miro y ya me fui otra vez.
Someto los dedos al teclado
y el olor a café me saca del tema.
Casi siempre estoy atenta al viento
y al ruido de bocinas lejanas
pienso en las calles de Buenos Aires
donde quiero ir y comprar un disco de Gardel
pero no tengo como viajar
un poeta loco me pregunta por msn -¿cuánto cuesta
el pasaje?- para invitarme a follar seguro-
-me río y le digo -poeta califa y viejo, déjame crear-
Prosigo, y ese rayo de sol que da justo sobre el monitor
me hace cerrar las cortinas, volví a irme.
Un verso se acaba de montar en esa nube blanda
dulce nube, se cruza con otra negra sobre el cerro
ese cerro desmayado de viñas y neblina.
vuelvo a repetir el tema
The blower\'s daughter
llevo unas mil veces repitiéndolo.

Mil días necesito para escribir sobre este tema del tiempo
tiempo en cada cosa que miro y me distrae
porque toda va en el ahora y en el ver que pasa.
Ya sé, me sacaré los ojos para no vivir en las cosas que veo
sin dejar de ir a otras vidas, en tejados
en nubes errantes o en temas musicales

¿Entienden ahora por qué en general escribo poemas cortos?




Piececitos de cartón




















Ni de niños, ni azulosos, piececitos de cartón.

7 de junio de 2008

Cansancio

La noche nos recuerda que somos finitos en acciones
medidos en fuerzas, arrendatarios de humanidad diminuta
y en equipaje de vida, tan sólo un suspiro.


Sylvia Rojas P.

Despertar






















Un sudor de acantilados profundos
resbalan en precipitados cuerpos
voy rendida a tus deseos
como leño danzando al fuego.

Tengo una calentura eterna
en esta imagen de mujer fea.
Pero esparciré bellezas
cuando te sienta en el lecho.

Desperté al amor otra vez
amigos yo les confieso
si me acobarda el amor
es porque yo soy de fuego.


Sylvia Rojas P.

5 de junio de 2008

De charcos y vida






















De tierra húmeda se forja lo que llaman boca
de tierra fértil lo que llaman matriz
de lodo resbaloso la conciencia
y de barro, barro, el corazón.
Todo lo creó el polvo
y todo lo borrará el polvo también.

3 de junio de 2008

Cuerpos bajo el sol















Ondean colgados nuestros miedos
secándose algunos antes de tiempo
otros siguen eternamente mojados
con lágrimas de hombres enanos.

Hay sombras de manchas izadas al viento
todas al son del que toca la comparsa.
Todos quisimos estar limpios de polvo y paja.
pero la mugre contamina las patas del buey.

Antes no hacía falta lavarnos
sólo comenzábamos cada día de nuevo
o nos sentábamos largas horas mirando pasar
nuestras aguas bajo el puente.

2 de junio de 2008

Vidas paralelas





















Nos delatamos, llevábamos tan a flor de piel nuestras vidas
cabían todos nuestros sueños en una maleta de mala muerte
que siempre olvidamos poner la clave en la cerradura.
Ahora no sabemos como ordenar los recuerdos
no sé cuales son los tuyos o los míos.
porque no sabía que habían tantas otras memorias en ti
y miles durmiendo en mí.

Sylvia Rojas P.

31 de mayo de 2008

Resfrío








Hay palomas danzando en guirnaldas de blanco aliento
una escarcha afilada cercena la voz
y yo sigo fumando a escondidas en el baño
oscuro de tanto vapor en las ventanas.

27 de mayo de 2008

Llueve sobre mojado













No hay soles brillantes esperando a todos después de la lluvia.

Ni sonrisitas de esperanzas, envueltas en frazadas ajenas de poco uso.
Eso quieren hacernos creer los que tienen casa propia
y auto 4 x 4 frente a su puerta de servicio.
Ni es tan linda la cordillera alba, porque es sinónimo de tiritones nocturnos.

Los que trabajamos en escuelas frías, donde el viento,
parece que se arremolina dentro
sabemos lo que es un soplo tibio de respiro en las manos.
Preparamos un tecito caliente y nos preparamos a temblar de frío
mientras compìto con mis alumnos, a quien tiene la tos más pollenta
a cual le transpira más el pecho y se le parte la cabeza a tirones.
A quien le queda aún agua en los calcetines
quien hace más glu glu con sus zapatos
o quien durmió con más perrofrazadas.
Podríamos medir las ñatas, pero soy asquerosa
y abundo en papel confort en mi mesa.

Nos apretujamos contra la ventana, para ver como afuera el viento sigue haciendo de las suyas, maricón este viento y poco justo.
Por qué no va a volar el techo del Líder o del nuevo Jumbo que se acaba de instalar
para adueñarse de nuestros bolsillos y debilidades.

No pienso enseñarles los puntos cardinales
ni los movimientos de la tierra, menos sobre los años bisiestos,
nada de eso le sirve al hambre, ni al frío.
Creo que le enseñaré una canción de protesta,
para que al menos sepan que las utopías tampoco alimentan, pero nos sostienen.
Cantamos y va a caer
y va caer, una gran lluvia
y va caer sobre las pozascasas
agüita para el maíz
para el arroz
para las papas.

Voy al almacén del frente y compro marraquetas con queso
tengo azúcar y té en mis tarritos
nos rejuntamos, para compartir calor, y resulta.
Inventamos sonrisas y jugamos al ludo, a los encajes
con bloques lógicos o a la ruleta del lápiz
marcamos dibujos con papel de copia en los vidrios de las ventanas.
Juego como ellos y peleo por mi turno.
Mientras desde la cocina de la escuela, comienzan a huir los aromas del almuerzo.
Algunos creen que los pobre no sonríen
vieran como sonríen al desayuno con dos galletas en las manos
y una leche espesa que si pudieran botar, lo harían.

Si hay otra dictadura en algun lugar del mundo
les pasaré el dato, que den un sorbo de esa leche de limosna
para hacernos cantar.
En la colación sonríen más, tirándose las cáscaras de naranjas
y repitiéndose hasta quedar tiesos
hay que aprovechar la abundancia pasajera, muchos no llegaron
les llovía sobre mojado.
La verdad... les llueve sobre mojado eternamente.

Sería bueno













Sería bueno morir en Otoño

sería bueno cubrirte de hojas

sería bueno sentir los pasos

que se quiebran sobre las ramas

sería bueno confundirse

con olor a tierra llorada de gotas

sería bueno que las golondrinas

llevaran noticias de tu muerte

sería bueno

sin serlo.

25 de mayo de 2008

Mi bello loco (2)


Mi loco me acepta. Llueve fuerte. Me siento a su lado y por largo rato hablamos del cielo en un plato de porotos. De la virgen que él construye, de las pirámides y sus vectores. Del silabario que tiene en sus manos para enseñar a leer a sus hijos imaginarios. De la casa abandonada donde duerme, de como el agua le hace flotar entre revistas y frazadas.

Sólo nos interrumpe el tintineo de las monedas que le dejan en su tarro puesto al centro de la vereda. Nos miran los transeúntes, hacía abajo. Ha dejado de llover.

Le digo que he escrito un cuento sobre él, se sonríe y me dice que "la Marta" los deja escribir en el computador, pero sólo un rato, porque es peligroso, el alma se puede quedar encerrada y que es mejor perder el escrito a perder el alma. Insiste que a veces algunos se meten detrás de la pantalla y nunca más pueden salir.

Está preocupado por su calculadora, la busca entre su manta insiste que le hace falta para enviar mensajes. Es tan hermosa su mirada y tan calma su sonrisa. Es mi loco un bello ser. Cada día me convenzo más que la locura es un don. Quiero estar tan loca como él y habitar la calle con esa naturalidad.

Pide que me acerque más, no huele bien y yo con esa eterna sensibilidad de mi nariz conectada con la guata. Lo dejo por un segundo decirme un secreto. Susurra que en los cementerios hay endemoniados con cadenas. Seguramente como él y yo.

Comienza a llover copiosamente. Me levanto y me da su mano, pide que me quede otro rato- no puedo, debo llegar a casa, me mojaré si me quedo con él- es agua nada más, agua nada más- insiste. Le dejo unas monedas y me voy corriendo hasta la esquina a tomar un bus. Antes me hace prometer que iré otro día- le digo que no sólo iré, que además quiero hacerle una entrevista, llevaré cámara y grabadora. Se iluminan sus ojos, está alegre y con una pizca de orgullo.

Yo le debo agradecer, por dejar invadir su solitaria humanidad.

Yo voy



















En consecuencia si existo, es que antes me he creado y voy.

22 de mayo de 2008

Basurero
















Te maldigo y aplaudo mundo incierto
mundo de carcajadas, baratillos y conceptos
los archivos secretos
atrofiados de palabras exactas, miradas únicas
sentidos con ecos vendidos al mejor postor.
Una coca-cola bien helada chispeante
todos dicen algo, bien dicho, mal dicho, regularmente dicho
pero dicho al fin y el que pueda oír oiga
y como todos escuchamos de alguna forma
entonces de alguna forma vemos
vemos bien, mal, regular, vemos algo, poco, vemos.
No te quedes en el pasado nena
Vemos y asociamos a lo que antes
en el recreo anterior de nuestro corto entretiempo
porque siempre hay entretiempos, que no son siempre para descansar
los más cortos sirven para vernos.
Yo soy tu padre
si es que queremos hacer la pausa y mirarnos como en el cine.
Escenas lineales, paralelas, superpuestas al instante, diferentes unas de otras.
con reparto y subtítulos necesarios...
Un auto negro, dobla aceleradamente la esquina
bajo la lluvia, una pareja se da de manotazos
me apoyé en el control remoto con el codo,
al empinarme el último sorbo de nescafé.
S.R.P.

20 de mayo de 2008

Infiernos ajenos













Hay tantos y profundos infiernos

arden fuerte como paja de enero

crepitan, pero no consumen.

Sollozan, pero no son duelos

gimen agonías terribles

llantos con trozos de corazón

abortando consuelos.

Agonizan en cualquier hombro

vomitan dolor en falsos cielos.

Infiernos locales, llagas sin hielo

lamentos pidiendo entierro.

Cuando visito otros infiernos

ya no veo arder mi eterno fuego.

18 de mayo de 2008

Advertencia



















Selló las celosías
inmoló la entrada.
La ruta hacia el pulso la trancó con ojos tristes.
Levantó represas con muecas de agonía pública
y sobre los dinteles firma.

"Ayer no estuve para nadie
no estoy para nadie hoy
mañana ni siquiera estaré para mí"

15 de mayo de 2008

Ser siendo




















El mundo se abrió hacia mí, con su gran cara de ironía

me golpeó sin aviso, como al peatón tres luces muertas
o al inocente la cara del juez vendido.


Porque nunca estoy en el lugar adecuado
ni a la hora justa
o en la repartición de bienes.
Estoy siempre cuando no me llaman
y a la hora inexacta del reloj mudo.


Que suelo opinar distinto y a diario me miran feo
hombres y mujeres me aplauden
porque me creen diferente
pero a solas en sus casas me critican por loca.


En este mundo de instantes
he aprendido con ingenua sapiencia
que no siempre soy quien quiero ser
pero me importa el ser siendo.


A veces intento ser quien fui
y sé que no puedo ser antes como seré después.

Pero me calmo, consigo calmarme a veces.
Hasta que me lo diga algún bastardo que cree conocerme

al que me canso de decir, yo al menos soy como soy siendo.

Soy una inconclusa mujer
que no gusto a muchos.
Y en ese intento, a menudo pensando pajerías
me descubrí con mi genuino siendo de siempre

reintentando
reescribirme
replantearme
reproducirme
reconocerme
reprocharme
reencontrarme
resucitarme
reencarnarme
¿y saben?
No me encontré, ni reviva, ni remuerta.

Pero sí, remirándome, reconociéndome, reaceptándome.

9 de mayo de 2008

Amistad para la vida














¿Cómo se ve un suicida antes de?
¿querrán ellos morir, acallar voz y angustia?
¿o sólo ansían decir aquí estoy?

Me duele pensar en los abrazos que no les dimos
en los besos que parcelamos
¿estarán deseando que alguien les inflame suspiros de vida?
que llegue de sorpresa el amigo
les sostenga la huida, calme el dolor
que desenfrena y oculta el norte.

¿Existirán sendas para encontrar amigos y salvarles?
quizás llegar cantando o preguntando
¿estás ahí loco de mierda?¿me esperabas?

y quizás no salte o quizás no dispare
si salta y o gatilla, no eras su amigo,
sólo un invitado al espectáculo.

Siempre he querido llegar a tiempo de suicida
para decir: tienes razón la vida es una mierda
todo es una mierda, nada satisface de veras
y salvarle o saltar juntos.

Pero no quisiera salvar a cualquier suicida
porque si pillo a "un cualquier suicida"
de esos que se merecen todas las penas del mundo
no sólo le diré que es mejor morir
si no que le ayudaré a saltar.

Quizás y sólo quizás debiéramos
preguntar alguna vez
cuando un amigo derrama su dolor
¿te vas a suicidar?
si lo haces, al menos avisame cuándo lo harás
para llegar a tiempo y salvarnos.



Camino























En el camino iba solo
conversando con todos
y no habían más voces
que todas las respuestas que daban los únicos
que se miraban tan cerca sin verse
o sin detenerse en los menos que no iban con ellos.
Se acercó nadie, con la mirada singular del grupo
viendo como todos podían afirmarse
en el plural destino de ninguno.


Sylvia Rojas Pastene.

4 de mayo de 2008

Esos poetas












Esos machos, los poetas
tantos y tan famosos
tan variados
tan leídos
tan aplaudidos
tan publicados
tan difudidos
tan premiados
tan destacados
tan estudiados
tan borrachos
tan enamoradizos
tan infieles
tan señoreados
terminan casi todos con la próstata en la mano y meando por un tubo.

Mendiga







Camina la noche
mendiga de pobreza y harapos
descosiendo tristezas remachadas
tendiendo sábanas congeladas sin lluvia
para que el rocío del amor
que descuelga por cristales salados
logre gotear sobre esta estéril palma hambrienta.

1 de mayo de 2008

Iluminados de sombras


Estamos iluminados de sombras
y no puedo pedir belleza a lo feo
fealdad a lo bello.
La injusticia no necesita más imperfecciones.

¡Ah! de qué belleza,
de que injusticia,
de que fealdad,
en la iluminada sombra
urden esta arcilla.

Busco respuestas
y encuentro silencio imperfecto.

Dejé vida y cruce de caminos.
Lo cotidiano,
lo bello
y lo injusto

se confunden en iluminadas sombras.

27 de abril de 2008

Inconclusa





















Soy un cuerpo de mujer inconclusa, que quisiste tallar con tus manos de artesano. Me dirás alguna día ¿cuál fue el árbol que elegiste en la noche apagada? ¿cómo bajaste cargado de esperanza por tu creación? ¿fui madera nativa o árbol desarraigado?

Ya no importa, sólo sé que cada vez que robabas de mi madero la astilla afilada, para que mi cóncava piel te recibiera como racimo de besos, tuve miedo. Mis labios, como lenguas de fuego quemados al calor de tu gubia, arrojaban sonrisas. Algunas veces te asustaron mis formas y me retocaste muchas otras. Yo no fui bella más que en tus manos de artífice bondadoso, pues aquellos que pasaron cerca, no encontraron belleza en mí. Dime ¿sin querer demoraste? ¿o me querías inconclusa? ¿fue acaso tiempo cascabeleando entre tus manos? ¿o del corazón cayó la fuerza?

Nunca fue más laboriosa tu rutina en la madera de mi cuerpo. Cansado muchas veces gritaste, ¡no puedo acabarla! ¡no sé que ojos regalarle! ¡no sé como peinar sus cabellos! Pero el rictus de mis penas dibujaste con perfección y no fue crueldad, quizás ya traía alma de inconclusa.

Moldeaste un espíritu fuerte y sobre la altura del genio un corazón débil.
Para tus deseos, trazaste una carne dispuesta al beso y para el abrazo me perfumaste con amor de roble, me regalaste flores en los ojos y a mis oídos caracolas en canciones.

No te vayas, aún estoy inconclusa, aún me falta el núcleo para albergar tu cabeza de hombre bueno y las manos para rozar tu ojos ciegos de huida.

No me dejes así ¿ves que no huyo ante el dolor de tu trabajo? voy dispuesta a someterme a la punzante aguja, al calor de tu sellado y al barniz profundo que dejará las luces de mi felicidad petrificada.

Sigue tallando, dame formas, convierte en realidad el misterio del amor. Dame, pulso latente en mi vientre de mujer aromada de deseos, y concédeme la conclusividad

Mi tallador, mi artista, mi genio, no te vayas sin terminar el madero de mi cuerpo. Se mi Dios termina tu creación.

Mas si no puedes terminarla, ven, acércate al madero y reposa en la caoba boca inconclusa, tu boca de acero y deja las huellas de tus lágrimas sobre mi costado abierto, que ya te he perdonado y sé que no eres Dios.



Sylvia Rojas P.
Junio, 2006.

El amor y unas lágrimas
















Me dijo un joven poeta: escribes sobre el amor
creo que escribes mucho sobre el amor
y mientras decía aquello, me recosté sobre el pecho de un poeta
y le dije: este guevón debió ser engendrado en odio
y unas locas lágrimas también guevonas,
porque las lágrimas en público no son más que aguas gueonas que se safan de la testa.
Agregó: pero ahora que te escuché recitar, veo que manejas muchos otros temas
Chucha pensé, si hablara de una vez, estas lágrimas desubicadas
las habría ahorrado, pero como estaba a flor de piel...
Le alcancé a decir a otro poeta, este weón no sabe, que el amor para mí, es el más completo misterio imaginativo que existe en este maldito hermoso mundo que habito.
Después me desprendi del oído y aunque habló toda la noche, no le escuché ni un gramo.
Me descolgué del hálito de poesía y me ensoñé en el amor.
Lo cual es siempre mejor temática, que mis quejas eternas sobre la sordera y las máscaras.

Te extraño























Te extraño
me afirmo como hoja temblando en el viento
como herido sobre la bayoneta me inclino
avanzo desmayada sin fuerzas
ahogo el cráter de suspiros
y te extraño…

Agoto mi voz, mis palabras
cierro el oído a tu presencia capturando otras voces
invito pensamientos, los halago con bienvenidas
mas cuando se cuelan silencios
vuelve a mí el recuerdo
y te extraño…

Te extraño y duele
las fuentes una vez rotas se perfilan
sobre el espacio oxidado llamado olvido
no hay muerte de recuerdos, sólo hay silencios
sin vida útil.

26 de abril de 2008

Máscaras y caretas


















Con esta máscara me veo mucho mejor

con la anterior me confundieron muchas veces
con una intelectual loca.
Esta hace juego con mi vida rosa.
La verde la dejaré
para visitar a un falso ecologista
y la de la esquina, esa de hierro
me la pongo cuando quiera pasar por insensible.
Tengo en el cajón del medio
una de cartón piedra
me gusta llevarla en la noches de narices frías
con los miserables callejeros.



Hace poco me regaló mi amiga
una con forma de letras mudas
¡esa es increíble!
cuando tengo que hablar, calla
y cuando debo callar, parlotea.

Encontré en un closet ajeno una con gemidos morbosos
me sirvió para las noches
en que me atrevo a vivir en celo.

Confieso, que una vez me puse una de falsa piadosa
era insuperable
me sirvió para no aburrirme
en funerales y sermones santurrones.

Bueno, no quiero ir por la vida sin una
si me pillan desprevenida
pueden decir que soy franca y transparente
y eso es absolutamente cierto
pero para creerme ustedes
deben usar siempre su máscara de crédulos.


Sylvia Rojas P.

25 de abril de 2008

Manos para mi hija











En estas manos
no caben hija mía tus sueños
debes abrir las tuyas y dejarlas volar.
Una noche divisas un suspiro de estrellas
y vas por ellas, cogiendo las que basten
dejando algunas para los que vienen detrás
Derrama sobre las manos del herido
una montaña desalambrada.
y roza con tus manos el son de libertades
que debes surtir y entregar.
Si la dejas reposar por mucho tiempo
verás que se agusanan.

Intenta mirar tus manos por las noches
si no puedes ver su áureo color de justicia
si no se transparenta la piel
y cae como carcoma de tus dedos la impiedad
y ves jugar la usura como anillo
entonces, ve a coger como Margarita Debayle
una estrella que cauterice la ponzoña
corta, cada muralla con esas manos nuevas
y levántalas limpias sin manchas.

Si a pesar de todo,
el trompo que gira constante te atrapa
el mundo no te despreciará
quizás te aplauda.
Entonces comprenderás
que estar cubierto de simulada carne
que redondear el seso
vender las manos
alardear de honradez
y vestir coraza de guerra
es sólo sinónimo de derrota humana.

Pero siempre hay esperanzas
podemos levantarnos una y otra vez
volver a intentarlo, divisar otras estrellas
y subir a cogerlas
mientras no cercenen vilmente
como a Víctor Jara, nuestras manos.

21 de abril de 2008

Herida























Sobre este duro nido
de mi pecho tan gélido
alguien fue sembrando dulzuras
brasas, consuelo.

Así, tras la tibieza del ruego
se fue despertando lento
como naciendo a la vida
fue creyendo de nuevo...

Mas un disparo de hielo
cobarde de sangre y verso
abrió en lo profundo la herida,
que una vez fue cuajo, hiel, duelo.

Tengo el dolor detenido
a ratos suspiro lento
siento el pulso de la vida gravitar lejos
y al dulce llamado eterno
me dejo llevar resignada, temo.

En vano sujeto la vida
ella se va sin esfuerzo
yo la dejo salir...
débil
triste
desconsolada
muero.

19 de abril de 2008

Un beso

















Me besó, me robó un beso, nos besamos, en fin
algo pasó, que de pronto me sentí desmayada en su boca.

Ganas tengo de que vuelva a besarme
pero, a ratos dudo...
No sé si al retroceder fuimos a dar labio con labio.

Quizás no me besó
quizás sólo colisionamos en suspiros húmedos
o quizás fue venganza por mirarle toda la noche con novedad.

Desde que entró traía un arco de estrellas en su mirada
y quise probar a que sabe un beso inesperado
en este cotidiano mundo
planificado de emociones concertadas.

Colisión









La flecha verde

besada por mariposas rojas

y sobre la aguja acusando 170

la última gota de sinapsis.

Un paso












Sólo cuando retrocedes, te das cuenta que habías avanzado.

12 de abril de 2008

Escribir
















Hay tantos que dicen lo que se debe hacer para escribir bien
y yo me río...
Editan manuales y escriben libros
y me sonrío...
Porque muchos de ellos
escriben sin errores, con estructuras perfectas
pero sin vida.
Y me vuelvo a sonreír con los que sí escriben bien
éstos, los menos, no hicieron más que escribir y escribir, hasta escribir bien.

Mariposa en fuga










De su boca

ha escapado la mariposa alada

a tierras que no conoce

y que le vestirán de olvidos.




Sylvia Rojas P.

11 de abril de 2008

Mi bello loco

Lo vi un segundo, iba loco, con los ojos perdidos y una mano levantada deteniendo los autos para cruzar la calle. Cerré los ojos en un gesto de terror al pensar que sería atropellado. Pero nada, los sorteaba con maestría. Me devolví acercándome prudentemente a su lado. Hablaba solo y se respondía. Acomodaba su cabellera, un enorme moño amarrado con lanas de colores.

Jugaba con una calculadora vieja, la usaba indistintamente como celular, como radio y se reía, sentándose a terminar una aparente conversación que lo obligaba a argumentar. Cerraba negocios, enviaba ordenes y parecía organizar el trabajo de una gran empresa. Había destellos de lucidez, luego cambiaba de tema. Otro personaje le acosaba y cambiaba su voz, se lograba diferenciar una textura diferente, era amable al inicio, luego contradictorio. A ratos callaba paseándose apresuradamente en un espacio reducido, pensé que se estrellaría con el puesto de vendedores ambulantes. Luego se sentaba en la vereda, afirmando su espalda en las cortinas metálicas de una tienda. Nadie le ponía mucha atención. Acostumbrados a su cotidiana presencia y su rituales eternos.

Nunca fijaba la vista en alguien, menos en mí. Yo disimulaba mirar unos escaparates. Mi loco buscaba algo debajo de su vestimenta, un estela de humo se lograba divisar, cargada de aromas. Era un olla con brasas que llevaba colgada de su cinturón, y dentro de ella, otro tarro con su comida.

Intentaba en vano coger su espíritu, quería atrapar el ser que veía y que me subyugaba, pero nunca pude hacerme visible en su espacio, me ignoró siempre o no me vio nunca.

Suspiraba largamente, con la vista perdida, se dejaba existir entre la vida existente. Loco bello, mi bello loco. Me sentí largamente enternecida, era mi hermano en la locura y no logró interceptarme nunca.
Caminé de regreso a mi auto, llena de interrogantes y de cordura falsa.

9 de abril de 2008

Autoexterminio



















Se tomó del cuello y se obligó a confesar. Callada, se mantuvo así largo rato con la mano aprisionando el hálito de vida falsa.
Se resistía, poco a poco cerraba los ojos, sin aire suficiente para volver. Soltó la mano con mordidas de última ocasión, luego se apretujó contra una pared y allí cayó lenta pero desmayada, bajo un manto de oscuridad repulsiva y escuchando suspiros ajenos.
Nadie vio su intento de exterminio.
Si al menos hubiese llorado, algo de esperanza, habría alumbrado las últimas pisadas, pero ya no había más que solemnes palabras para la justificación, como tesis gradual de político actual
Había visto su utopía vendida, le había dado dos minutos de tregua y ésta se vendió al mejor postor.

6 de abril de 2008

Voces

















La madrugada sorprende comulgando en voces extrañas.
Asiladas en esquinas o en rincones de liviana esperanza.
Siempre desmaya la vida sobre voces cansadas.

Se parecen las palabras, aquellas eternamente cerradas.
Esas que no son gritos pero al menor soplo se escapan
Como bandadas de nubes entre párpados mojadas.

A veces desmaya el viento sobre voces de nubes blandas.
Sopla con voz pausada entre silencios y lágrimas.
Vamos cubriendo la vida de cristales y palabras.

Hay voces que nos liberan o si queremos atrapan.
más nada podemos hacer si el cielo promete lluvias
cuando andamos sin paraguas.

30 de marzo de 2008

Equilibrista ciego


















Él baila feliz
no sabe que bajo sus pies
alguien le ha robado
la música de fondo.

Sylvia Rojas Pastene

28 de marzo de 2008

Sueños














Soñé que soñaba
y en lo profundo del sueño

cabían todos mis ensueños.

Sylvia Rojas Pastene

23 de marzo de 2008

Si

Si te alejas con esa levedad
de las bellas cosas simples
como luz de cielo otoñal
palpitando entre gotas y sombras.

Si te alejas sin volver jamás
sin arco iris detrás de la lluvia
sin vapor de humo buscando el sol
palabras cautivas de ruegos
entonces comprenderé
¡cuánto me amabas!

Pero si sigues cercano al acecho
espiando mis pasos
dibujando mí sombra
soplando en suspiros
husmeando a hurtadillas
entonces inventaré en silencio
un remolino de mudez
una huída eterna
para callar mi boca.
para acallar la tuya
y te odiaré.

El amor para este corazón
ha de ser siempre
evidencias hermosas
un volcán vivo quemante cercano
o hielo muerto petrificado lejos.

Café con media cucharada de tristeza













Siempre que regreso de un café, sé que estoy triste
inmensa y profundamente triste
y entristecida además y no sé el porqué
definitivamente jamás sé, con precisión lo que es
si la luna que siempre coincide con mis escapadas a un café sola
o la poca gente que sale por un café tarde
o la pequeña brisa que se acomoda bajo mis piernas
o el pájaro que pasa rondando mis ojos
o la cigarra que elige cantar ese tema que quiero olvidar
o las calles tortuosas que me saludan sin prisa
a veces creo que es la cuenta del café
que nunca la paga un buen amor
o las fotos que encuentro en mi billetera
o las pocas tarjetas que no me gustan
porque me hacen pensar en fin de mes.

Sé que voy alegre y despierta
con ansias de que dance el aroma del café por mis narices
pero cuando salgo, se cuela la tristeza y la luna me persigue siempre
si es ella la culpable, la próxima vez llevaré piedras para tirarle antes que abuse
quizás un velo negro en los ojos o un trozo de vidrio quemado
de esos que hacíamos cuando niños para ver eclipses
si es la gente, no miraré a nadie, iré cabeza abajo ciega
si es la brisa, un ventilador para soplarle un nuevo rumbo
si los pájaros, una honda de caucho y no dejar ninguno aleteando
si la cigarra, le cortaré un ala, así dejará de fingir que canta
si la desmayadas calles, entonces volaré para no pisar su polvo
no dejaré que la tristeza me ate y humedezca estos ojos cansados

Quizás sea el café el culpable
quizás mi café ya trae media cucharada de tristeza
y afuera algo agrega la media cucharada que colma mi taza.

17 de marzo de 2008

La cieguita arcaica

Tiene la cieguita
ganitas de ver
por el ojo bueno
todo por doquier.

Ella nunca se atrevió
a mira dos veces
lo que le gustó.

Ahora la vemos
buscando el amor
que la vida mala
siempre le negó.

Ciega tontita
cuide el amor
no se vuelva lesa
con el desamor.

15 de marzo de 2008

Rostros dormidos





















Detrás de las visiones

hay un rostro dormido

en señales de tiempos.


Delatando lo que fuimos

y cómo nos han herido de olvidos.




Esculturas en madera
Carlos Gaminao ( Artista mapuche)


Tempestad automática

Nada había hecho presagiar semejante tempestad. De pronto todo se obscureció. Una espesa bruma resbalaba por las ventanas. La furia del agua, hacía vibrar los asientos. Imaginaba una especie de enormes brazos que parecían querer devorarlo todo. Miles de gusanillos de agua bailaban en el espejo retrovisor. El viento lograba despejar unos instantes la visión, pero se volvía a borrar. Se mareaba, parecía que un furioso remolino los elevaría hasta las nubes. Su ropa estaba empapada, pronto el agua les llegaría hasta el cuello. Desgraciadamente las puertas permanecían férreamente cerradas, era inútil, los seguros no respondían. Cuando pensó que ya no podría resistir el terrible desenlace, la voz de su madre lo regresó a la realidad- ¡este cacharro viejo no resiste los lavados automáticos!

Látigos
















Golpea, soy yo
golpea, soy tú
golpea, soy el látigo
golpea, golpea fuerte
soy a veces tú, a veces yo, otras el látigo.

14 de marzo de 2008

Otoño

http://geo.ya.com/LaIslafotos/blog/otono2.jpg


En cada paralelo hay un otoño escondido y quieto

equilibrando los días rojizos de sombras.

Cuando las hojas caigan será otoño

cuando las hojas caigan será otoñó


Las aves desarman sus nidos cantando

todo es un eterno retorno.

Cuando las hojas caigan será otoño

cuando las hojas caigan será otoñó.

4 de marzo de 2008

Calibre 356 Win

El arma se disparó accidentalmente. El personaje de mi novela había pasado a mejor vida.

Siento decirles esto, pero tenía la trama de la novela lista, la cantidad incluso de capítulos, los personajes eran realmente atractivos, algunos muy divertidos, otros un tanto crueles, los más sin un dejo de escrúpulos.

Confieso que cometí el gran error de dejar sobre el manuscrito, el arma que usaría para describir el terrible crimen. En un momento de descuido, cuando fui a la salita donde recibiría el primer adelanto por la publicación, senti un ruido ensordecedor.

Sospecho que elucubré mucho una escena y lo dejé solo dando vueltas en mi cabeza, a merced de la curiosidad, con el arma cargada y mi codicia en primer plano.


1 de marzo de 2008

Cortados por café

Se sentaron a conversar. Ella estaba igual, quizás más interesante. El había cambiado, usaba barba, había subido de peso, lucía muy bien. Se vestía distinto, se movía distinto. Ella lo miraba complacida. Hablaba con entusiasmo y seguro. Era otra persona, el macho anterior era tímido, le costaba hablar. Ahora la interrogaba, cambiaba de tema y se reía con facilidad.

La había interceptado en el supermercado, colisionando intencionalmente el carro con el suyo. Pensó, este imbécil no se fija por donde va, y murmuró, huevón tarado. Al mirarlo, él se reía a carcajadas. La invitó de inmediato a un café. Se atropellaban en palabras y en sucesos vivenciados en esos tres años, se miraban cómplices, se buscaban con las manos, todo era un lenguaje sensual entre ellos. Ella pensaba ¿yo dejé ir a este macho?

En lo más animado de la conversación, una mano en su hombro, la hizo girar ¡ah no! era su amigo transversal, como solía llamarle ella, quien siempre estaba allí, para sus penas y alegrías, el que le llenaba el celular de mensajitos en las noches más oscuras. No dejó de sentirse turbada, pero después de presentarle, él sin esperar invitación, se sentó, subió una pierna y levantó la mano al garzón, un capuchino por favor- sin retirar los ojos de su amigo perdido, desafiante y con una sonrisa llena de ironía, tu debes ser, espera, Eduardo, no, debes ser Maximiliano. Después de esa frase, dejó que cinco centímetros de taco se alojaran en sus canillas, sin un ademán de dolor.

Una cortina de rojo, comenzó a pasearse entre cafés humeantes ¿qué haces? ¿Epica, Pink Floid? Serrat, Silvio? La inflación, Cortázar, Huídobro, Nietzsche, era un round. Y siguieron entre cortados, express y capuchinos, compitiendo solapadamente, sobre quien sabía más sobre ella.

Interrumpió un segundo para avisar la visita al toilete, y dejarlos discutiendo sobre el amor, poesía y las mujeres, hasta que los echaron del café.

Ella los cortó escapando, el desaparecido se fue expres y el transversal, rojo de celos, casi termina en capuchinos.

26 de febrero de 2008

Verdades provisorias
















Quisiera encontrame despidiendo la vida
y sentir acechando a la muerte.
Ver como una entrega y la otro recibe
que me viera una con rosas en la boca
y la otra de púrpura el corazón
observando, interrogantes y certeras.
Yo no sé de ustedes, que quieran seguir aquí
yo no
yo no
yo la apuro.

Esta vida empuja a dar respuestas, certezas, verdades.
Antes de llegar a ellas debo errar tantas veces
y ninguna certeza es el final, voy a priori, sigo a priori
rompiendo lo que ayer conocí
armando después lo anterior
para sobre ello seguir
buscando
observando
construyendo



Siento náuseas de cada ensayo y error
a veces me alegra, cansa, entristece
pero jamás extermina las dudas
agonizo en miedo, atrapando de la vida lo real, lo cierto
y nada lo es, todo es fugaz
prestado
convencional.

Quizás esa certeza, donde todo es fin con la muerte
sea la peor ilusión, la momentánea carta que me juega la corta visión
y haya después otra vida, donde a pesar mío
deba seguir construyendo
eternas
verdades
provisorias.

17 de febrero de 2008

Espejos

Primer Intento

Me miré varias veces y no me vi
cuando cerré los ojos
una visión desató
caravanas de imágenes
mutiladas unas, desgarradas otras
mascaradas de alegrías
y algunos coros añejos
de levitada esperanza.








Segundo intento

Mientras busco los reflejos
van hediendo las visiones
aquellas que publicamos
de nosotros en las páginas
amamos nuestras imagenes
aunque no tengan razón
y muestren de nosotros nada
conspiramos por tenerlas
por comprarlas, venderlas y traicionarlas.

Tercer Intento

Me miro al espejo otra vez
y ahora entiendo la patraña
le gusta al muy maricón
engañarnos con miradas
pintar perfiles hermosos
encubrir y trastocarlos

Cuarto Intento

Reflejo mío no eres
soy mucho más de lo que hablas
no necesito de ti
para saber si valgo
o no valgo nada.



Quinto intento

Me miro y observo
veo clarita mi imagen
sin adornos ni agregados
igual juego a mirarme
hago poses eróticas
y me desnudo delante.
Sos un espejo de mierda
yo no soy esa que quieres mostrarme.


Sexto intento

¡Qué nitidez!
soy tan bonita
tan inteligente
tan genial y atractiva
soy la perfecta falsa imagen
de lo que quieras mostrarme
espejo mentiroso
inútil, cruel, vidrio falso
hasta aquí no más llegaste.

Septimo intento

¡¡¡Crash!!!

Tiempos


Los tiempos, enemigos de mi realidad
logran campanadas en otros
pero en mí todo es silencio.

Lapsus semejantes
modelan espacios de otros seres
pero no logran penetrar los míos.

Instantes paralelos
sugieren voces similares
sin retener jamás mensajes míos.



En la última hora he comprendido
con medida exacta, sin aguja relativa
el evento de algunas decepciones.

Me han medido marcando
el beso simultáneo del engaño
el abrazo apurado del adios
y el despido concertado de una hora.

Esperaba un momento
un lapsus, un instante propio
pero esta corta vida
fue marcando el tiempo de otros
mientras corría el mío.